La historia detrás de la llamada filtrada de Jorge Cálix y Antonio Rivera Callejas



Una reciente filtración de una escucha telefónica, realizada durante el gobierno de Juan Orlando Hernández, ha puesto en evidencia la conexión que ha existido entre el diputado Jorge Cálix y el Partido Nacional.

A pesar de su imagen pública como un crítico vehemente del Partido Nacional, la grabación revela una colaboración secreta y complicidad con miembros del partido en privado.

La conversación, grabada en enero de 2019, involucra a Jorge Cálix y a Antonio Rivera Callejas. En ella, Cálix no solo proporciona información al Partido Nacional sobre las protestas contra el entonces presidente Juan Orlando Hernández, sino que también se expresa de manera despectiva sobre estas manifestaciones organizadas por su propio partido, calificándolas como «pendejadas».

En la primera parte de la grabación, Cálix y Rivera Callejas discuten sobre las reformas electorales aprobadas el 24 de enero de 2019 en el Congreso Nacional.

Ambos se muestran incómodos ante una crítica del periodista Cristian Nájera, entonces empleado de Televicentro. Nájera había señalado en una publicación del 25 de enero de 2019 que las reformas electorales vulneraban la garantía constitucional de acudir a la Corte Suprema de Justicia en acción de amparo, al pretender que la última instancia de reclamo fuera el Tribunal de Justicia Electoral.

Rivera Callejas, molesto por la crítica, mencionó que enviaría a alguien para responderle al periodista en Twitter. Esa persona parece haber sido Jonathan Palacios, quien se describe en su perfil como «asesor en estrategia, comunicación política y manejo de crisis».

Palacios respondió a Nájera diciendo:

«Le mintieron. El proyecto dice: ‘no habrá más recurso en materia electoral que la sentencia emitida desde el Tribunal de Justicia Electoral… sin perjuicio de las competencias de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia y de lo establecido en la Ley de Justicia Constitucional…’ más claro ni el agua escocesa.»

La revelación de esta grabación ha generado un gran revuelo político, ya que contradice la postura pública de Jorge Cálix como opositor al Partido Nacional. Hasta el momento, ninguno de los involucrados ha desmentido la autenticidad de la grabación.

Luego de la conversación inicial, Antonio Rivera Callejas solicitó a Jorge Cálix información sobre las tomas de carretera planificadas por miembros del Partido Libre, ya que tenía programado un evento en Tegucigalpa.

El 27 de enero de 2019, el Partido Libre había convocado a movilizaciones de protesta a nivel nacional, al cumplirse un año de la instalación de Juan Orlando Hernández por segunda vez en la Presidencia de la República, tras una reelección ilegal y un fraude electoral ampliamente denunciado.

Estas protestas eran vistas como un acto de resistencia contra los abusos e ilegalidades del gobierno de Hernández.

En una respuesta sorprendente, Jorge Cálix, un líder prominente del Partido Libre en ese momento, no solo minimizó la importancia de estas protestas, sino que se expresó de manera despectiva hacia la lucha de su propio partido, calificando estas movilizaciones como «pendejadas».

Este comentario resulta particularmente chocante, ya que en los medios de comunicación Cálix se presentaba como un aguerrido opositor de Hernández y del Partido Nacional. Sin embargo, la grabación revela una realidad contradictoria.

Cálix intentó tranquilizar a Rivera Callejas, detallándole los puntos donde habría tomas de carretera y asegurándole que, en todo caso, serían de corta duración.

Este comportamiento revela una doble moral alarmante, donde sus declaraciones públicas contrastan radicalmente con sus acciones privadas. Mientras públicamente se manifestaba como un crítico ferviente del gobierno de Hernández, en privado colaboraba estrechamente con sus adversarios.

Años después, cuando el Partido Libre ganó las elecciones de noviembre del 2021, Rivera Callejas y el Partido Nacional, en un intento por mantener el control del Congreso Nacional, pactaron con Jorge Cálix para promoverlo a la presidencia del Congreso, desafiando al candidato oficial del Partido Libre.

Esta traición desencadenó una grave crisis política cuyas repercusiones se sienten hasta el día de hoy.